Características de su obra
Influido
por Masaccio, del que este pintor del Cuattrocento fue el
discípulo más directo, Fra Filippo Lippi dio a los temas
tradicionales una nueva intensidad, en especial por su
concepción del espacio (utiliza paisajes en lugar de fondos
planos, a fin de contrastar figuras) y por su búsqueda de
los efectos de color, lo que lo hace uno de los mejores
expertos coloristas de esa época. Sobresale por la
originalidad del paisaje y la elegancia nerviosa en el
dibujo, que influyó decisivamente en Botticelli,
destacándose su valoración por el movimiento y el gusto por
lo anecdótico. Como naturalista, Fra Filippo Lippi tiene un
realismo menos vulgar que el de algunos de sus
contemporáneos, con animaciones genuinas que incluyen
incidentes semi-humorísticos y personajes menores. Trata
frecuentemente temas religiosos, siendo su mayor aportación
a la
pintura cuatrocentista florentina un mayor acento
profano respecto a las obras de Masaccio o
Fra Angelico que le sirvieron de inspiración, puesto que
enfoca el
arte religioso desde su lado humano. Su carrera estuvo
en continuo desarrollo, sin grandes variaciones en estilo o
color.
Comentarios de dos obras de
Fra Filippo Lippi
Banquete
de Herodes (1460-64)
Este
fresco ubicado en la Catedral de Prato representa el
banquete de Herodes, al que ninguno de los invitados rehusó
asistir. Todos estaban ataviados para la ocasión y
disfrutaron copiosamente, transcurriendo la noche en
ebriedad y desenfreno, para terminar con el asesinato de
Juan el Bautista. En la
pintura aparecen dos escenas, una a la izquierda donde
se encuentran los monarcas y Salome danzando y otra a la
derecha donde Salome se encuentra con la cabeza del
Bautista. Fra Filippo Lippi creó un destacado tipo que debe
nada a la castamente observada fórmula de la edad
precedente, en cuya gracia voluptuosa, los delicados y poco
frecuentes arabescos y el afectado arreglo del vestido,
Botticelli encuentra inspiración para "Judith" y las "Hijas
de Jethro".
Virgen con Niño y dos
ángeles (1445 h)