Estilo del artista Guino
Reni
Cultivador (y uno de los protagonistas) del Clasicismo implantado en Bolonia por los Carracci, Guido Reni prolongó el esplendor de dicho centro artístico por tres décadas más, e influyó en muchos maestros como Giovanni Lanfranco y Guercino, a quien llegó a acusar de plagio.
Sus temas son principalmente bíblicos y mitológicos. Guido Reni pintó pocos retratos; los del papa Sixto V, y el cardenal Bernardino Spada, y la llamada Beatrice Cenci están entre los más destacados. La identidad del retrato Cenci es muy dudosa, puesto que Beatrice Cenci fue ejecutada en Roma antes incluso de que Guido Reni fuera a vivir allí, de manera que no pudo posar para el retrato. Se le atribuyen muchos aguafuertes, algunos basados en sus propios cuadros, y algunos otros de maestros distintos. Son animados, con un estilo ligero de líneas y puntos delicados. La técnica de Guido Reni se usó por la escuela boloñesa y era todavía el estándar de los impresores italianos de su época.
Guido Reni dio
forma a un
clasicismo "accesible" o de fácil conexión emotiva,
que
transmitía emociones mediante miradas de arrobo. Sus medias
figuras de Cleopatra suicidándose y santos en trance o agonía
fueron muy demandadas en el siglo XVIII, incidiendo en el estilo
Neoclásico. Posteriormente, pasó de moda como toda la
pintura boloñesa de la época, aunque ha recobrado estima
gracias a exposiciones, desde mediados del siglo XX.
Autor admirado en la España del XVIII, Guido Reni cuenta con buena presencia en el Museo del Prado, como una versión de su Hipomenes y Atalanta o La Virgen de la silla. El Louvre contiene veinte de los cuadros de Guido Reni, la National Gallery de Londres siete, de las cuales la más interesante es una pequeña Coronación de la Virgen, pintada sobre cobre y que data probablemente de fecha anterior a la marcha de Guido Reni a Roma.
Antología parcial de las obras de Guido Reni
- Autorretrato, Whitfield Fine Art
- Calisto y Diana
- Crucifixión de San Pedro, Vaticano, Roma
- Cristo Crucificado, San Lorenzo in Lucina, Roma
- Santísima Trinidad, Santissima Trinità dei Pellegrini, Roma
- Concepción, Forlì
- Limosnas de San Roque, Bolonia
- Matanza de los inocentes, Bolonia
- Pietà, Bolonia
- Magdalena penitente h. 1635, Walters Art Museum, Baltimore
- Lamento sobre el cuerpo de Cristo muerto, Chiesa dei Mendicanti, Bolonia
- Ecce Homo, Gemaldegälerie de Dresde
- Santos Pedro y Pablo, Pinacoteca di Brera, Milán
- Asunción de la Virgen, Sant'Ambrogio, Génova
- San Pablo el Ermitaño y San Antonio en el desierto, Berlín
-
Fortuna,
Museos Capitolinos - Sansón bebiendo de la quijada de un asno
- Ariadna, Museos Capitolinos
- Atalanta e Hipomenes, 1612, Museo del Prado, Madrid
- Atalanta e Hipomenes 1622-25 Museo de Capodimonte, Nápoles
- Virgen del Rosario, Pinacoteca, Bolonia
- Los trabajos de Hércules, Louvre, París
- El Suicidio de Lucrezia ca. 1625-40 Museo de Arte de São Paulo, São Paulo
- Lucrezia y Cleopatra, Pinacoteca Capitolina, Roma
- San Sebastián, Pinacoteca, Bolonia
- San Sebastián, Dulwich Picture Gallery
- San Juan Bautista en el desierto, Dulwich Picture Gallery
- Adoración de los Magos, Certosa di San Martino, Nápoles
Guido Reni
nació el 4 de Noviembre de 1575 en Bolonia, en los Estados Pontificios. Cuando
Reni contaba nueve años de edad inicia sus estudios de pintura. Discípulo del
pintor flamenco Denis Calvaert. Sobre 1595 fue discípulo de los Carracci,
familia de pintores de Bolonia. Desde 1600 Guido Reni trabajó en Roma, allí pinta La
crucifixión de san Pedro (1601-1603, Vaticano). Trabajó (1608-1609) en los
frescos de San Gregorio Magno, Roma, y en 1613 realiza el fresco en el techo
Febo y las Horas, precedidos por la Aurora, en el palacio Rospigliosi, Roma.
Se
considera que su obra maestra es el techo pintado al fresco por
Guido Reni de la gran sala central del palacio del jardín,
llamado Casino dell'Aurora y que se ubica en terrenos del
Palazzo Pallavicini-Rospigliosi. El casino fue, en origen, un
pabellón encargado por el cardenal Scipione Borghese; la porción
posterior queda da a la Plaza Montecavallo y al Palacio del
Quirinal . El gran fresco se encuentra enmarcado in quadri
riportati y representa a Apolo en su carro precedido por la
Aurora trae la luz a este mundo. La obra es contenida en su
clasicismo, copiando poses de sarcófagos romanos, y mostrando
mucha más simplicidad y contención que el bullicioso Triunfo de
Baco y Ariadna del Palacio Farnesio. Guido Reni en esta pintura
se aproxima más a la línea severa y grave de pintores como
Cavaliere d'Arpino, Lanfranco, y Albani y su «Escuela» de
pintura mítico-histórica, y menos con los frescos más populosos
característicos de Pietro da Cortona. Poca concesión hay a la
perspectiva, y el estilo de un colorido vibrante es antitético
al

De
regreso en Bolonia, de forma más o menos permanente, Guido Reni
estableció un taller exitoso y prolífico.
