Seurat nació en el seno de su familia en París. A pesar del humilde trabajo de su padre que era alguacil, su familia poseía una serie de tierras que generaban unos buenos ingresos. Su padre era nativo de Champaña y su madre era parisina. En 1875 Seurat ingresa en la escuela municipal de dibujo, en la clase del escultor Justin Lequien. Aquí conoce a Edmond Aman-Jean, con el que mantendrá una estrecha amistad toda su vida. En 1878, gracias a Edmond, ingresa en la Escuela de Bellas Artes de París, donde estudiará hasta 1879. A pesar de su buena voluntad, Georges Seurat no destaca por su talento artístico, obteniendo unos resultados mediocres. Consciente de ello, inicia su trabajo en el Louvre con gran intensidad copiando las obras maestras de Rafaello, Holbein y Poussin. Interesado en adquirir mayores conocimientos técnicos estudia con detenimiento "La loi du contraste simultané des coulers", y aplica sus conocimientos técnicos en su arte.
Después
de un año de servicio en la academia militar Brest, regresó a
París en 1880. Su estancia en Brest le permite descubrir la
fuerza del mar que tendrá tanta importancia en su
pintura. Una
vez en París, compartió un pequeño estudio en la ribera
izquierda del Sena con Aman-Jean y Laurent antes de mudarse a su
estudio propio. Durante los siguientes dos años se dedicó a
perfeccionar el arte del dibujo en blanco y negro y las
propiedades físicas de la luz. Su problemática situación
económica lo obliga a tener que recurrir a la venta de sus
cuadros pero sin necesidad de adaptarse al gusto de sus
clientes. Durante 1883 inició su primer gran obra, un enorme
lienzo titulado Un baño en Asnieres. Después que su pintura
fuera rechazada por el Salón de Paris, Seurat se negó a
presentarla en establecimientos como el Salon, aliándose con los
artistas independientes de París. En 1884 él y otros artistas
(incluyendo a Maximilien Luce ) formaron la Société des Artistes
Indépendants. Allí conoció y estableció una amistad con su
compañero artista Paul Signac. Seurat compartió sus nuevas ideas
acerca del puntillismo con Signac, quien posteriormente pintó
con la misma técnica. En el verano de 1884 Seurat comenzó la
creación de su obra maestra "Tarde de domingo en la isla de la
Grande Jatte",que le llevó dos años completar. Su cuadro se
expone en 1886 junto a otras obras de pintores de su grupo. Con
este cuadro nace el término puntillismo, o técnica de la mezcla
óptica de los colores.
En verano de 1885 Seurat pinta en Grand camp un conjunto de paisajes marinos, en que perfecciona la técnica puntillista. Uno de estos cuadros, "Le bec du Hoc à Grandcamp" fue, al parecer, la única obra vendida por el autor en vida al precio de 300 francos. Durante los años siguientes Seurat continua con su estilo particular llegando a realizar obras puntillistas incluso con personas. Al mismo tiempo, su obra continua sin ser entendida por el público y por los críticos llegando a causar escándalos pero a la vez, es apoyado por sus compañeros neo-impresionistas.
En 1889 realiza el cuadro "La torre Eiffel" monumento que le fascinaba. A partir de este momento Seurat empieza a aislar-se cansado de las polémicas de su obra y de las disensiones con los propios miembros del grupo artístico. Después se mudó del bulevar de Clichy a un estudio cercano más tranquilo donde vivió secretamente con una joven modelo, Madeleine Knobloch. En febrero de 1890 dio a luz a su hijo. No fue sino hasta dos días antes de su muerte que presentó su joven familia a sus padres. Al morir Madeleine dio a luz a su segundo hijo, cuyo nombre es desconocido.
Seurat murió de difteria a la temprana edad de 31 años, y fue incinerado en el cementerio de Père Lachaise. Su muerte evitó que completara sus investigaciones en el puntillismo, el divisionismo y en la física de los colores. Su último trabajo ambicioso, "El circo", quedó incompleto.


Seurat
toma de los teóricos del color la noción de un acercamiento
científico a la pintura. Seurat creía que un pintor podía usar
el color para crear armonía y emoción en el arte de la misma
forma que los músicos usan variaciones del sonido y el tempo
para crear armonía en la música. Seurat teorizó que la
aplicación científica del color era como cualquier otra ley
natural, y se condujo a probar esta conjetura.
