Pictóricamente las
características más relevantes
son las siguientes:
Color: a veces se utilizaban
colores fuertes para
resaltar el sentido onírico
de lo sobrenatural. Del
mismo modo el uso de colores
pasteles, por parte de
algunos artistas, junto con
la difuminación del color,
perseguía el mismo objetivo.
Temática: Pervive un interés
por lo subjetivo, lo
irracional, al igual que en
el romanticismo. No se
quedan en la mera apariencia
física del objeto sino que a
través de él se llega a lo
sobrenatural, lo cual va
unido a un especial interés
por la religión. Los
pintores y poetas ya no
pretenden plasmar el mundo
exterior sino el de sus
sueños y fantasías por medio
de la alusión del símbolo.
La pintura se propone como
medio de expresión del
estado de ánimo, de las
emociones y de las ideas del
individuo, a través del
símbolo o de la idea.
Una de las novedades más
importantes, a nivel temático,
es el de la mujer fatal. Surge
la unión entre el Eros y el
Thanatos y en ello subyace una
nueva relación entre sexos.
A
la pintura se la define con
conceptos como ideista (de
ideas), simbolista, sintética,
subjetiva y decorativa.
-
Técnicas: Lo que une a los
artistas es el deseo de
crear una pintura no
supeditada a la realidad, en
oposición al realismo, y en
donde cada símbolo tiene una
concreción propia en la
aportación subjetiva del
espectador y del pintor. No
hay una lectura única, sino
que cada obra puede remitir
cosas distintas a cada
individuo. Su originalidad,
pues, no estriba en la
técnica, sino en el
contenido.
Los simbolistas españoles
estuvieron fuertemente
influenciados por el arte de los
precursores, entre los que
destacan Gustave Moreau, Pierre
Puvis de Chavannes, Arnold
Böcklin, Edward Burne-Jones y
Robert Bresdin.
Muchos se decantaron solamente
con el auténtico exponente del
Simbolismo. Odilon Redon, que
cultivó un estilo de colores
puros y una temática fantasiosa,
buscaba una síntesis entre el
sueño y la vida. Sin embargo, ya
se habían manifestado estas
ideas en el Gauguin de la
Escuela de Pont-Aven y en sus
seguidores.
Posteriormente, los nabis,
segunda generación simbolista,
aspiraron a traducir estas ideas
en forma de vida y en activas
reformas. Al contrario que el
impresionismo, escuela concreta
y localizada básicamente en
Francia, el Simbolismo fue un
gran movimiento que también se
extendió a España. Se difundió a
partir de 1890, y adoptó
diferentes interpretaciones. En
Cataluña cabe señalar la obra de
Joan Brull, Adrià Gual y del
Santiago Rusiñol de mediados de
los años de 1890.
Experimentalmente a finales de
1991, el pintor Estéfano Viu
también pinta una serie de
cuadros con este estilo. En el
seno del Simbolismo tomó también
cuerpo una tendencia que
acentuaba ciertos trazos de sus
figuraciones, lo que
desequilibraba la representación
objetivita de las cosas en un
sentido fuertemente expresivo.
En Bélgica cabe señalar la obra
de Jean Delville, Fernand
Khnopff y Degouve de Nuncques,
en la línea del culto a lo
misterioso. Esta tendencia, que
tiene un precursor claro en el
belga Felicien Rops, está
representada por Jan Toorop, una
de las figuras clave, junto a
Klimt, del Simbolismo pictórico.
En Italia, por el contrario, el
Simbolismo tuvo una fuerte base
de minucioso realismo en la obra
de Gaetano Previati, Giovanni
Segantini y Pellizza da Volpedo.
También en Alemania el arte
simbolista se caracterizó por
una técnica muy realista, pero
con una temática idealista;
destacan aquí Ferdinand Hodler y
Gustav Klimt.
En los países escandinavos se
caracteriza por una visión
austera y una acusada expresión
de la soledad, con artistas como
V. Hammershoi, Harald Sohlberg,
Thorárinn B. Thorláksson y
Magnus Enckell. La excepción
sería el fines Akseli Gallen-Kallela,
inclinado hacia la mitología.
Cabe señalar la marcada
influencia del Simbolismo en
movimientos posteriores, como el
Art nouveau o el Surrealismo.

Los
representantes mas destacados del simbolismo
1)Gustave Moreau (1826-1898): gran dibujante y de gran
virtuosismo técnico. Es un narrador de sueños y extrañas
visiones. Su fuente de inspiración principal es la
mitología.
2)Odilon Redon (1840-1916) es el más puro de los
simbolistas. Representa lo mágico, lo visionario y lo
fabuloso. El sueño, La Esfinge, El nacimiento de Venus, Las
flores del mal, Mujer y flores.
3)Pierre Puvis Chavannes (1824-1898) es el más idealista
del grupo. Utiliza tintas planas, subordinadas a un buen
dibujo. El pobre pescador, Bosque sagrado, Musas
inspiradoras.
4)Carlos Schwabe es un pintor de gran imaginación para
plasmar imágenes oníricas. Es precursor del
modernismo. Spleen e ideal, La boda del poeta y la
musa.
5)Edward Robert Huget:Obra
destacada " Un idilio de sueño.
"
6)Herbert James Draper: Obra
destacada " Lamento de Ícaro. "
7)Franz von Stuck: fue
pintor,
escultor, grabador y arquitecto
que se destacó en el estilo del
simbolismo y del art nouveau
.
A
lo que artistas simbolistas se
refiere podríamos alargar mas la
lista pero estos últimos son
puntos de referencia
La escuela de Pont-Aven
Desde
1873
la villa de
Pont-Aven es frecuentada por los alumnos de la Escuela de
Bellas Artes de París. En
1886
llega
Gauguín y en
1888
se instala un grupo de pintores dispuestos a seguir sus
enseñanzas al margen de la Academia. Participan en la exposición
del
Café Volpini en
1889.
Ese mismo año, Paul Gauguín marcha para
Tahití y el grupo se desvanece.
Sus obras se caracterizan por el uso libre del color - pueden
pintar la hierba roja si así lo sienten-, que se aplica en
grandes manchas y con tintas planas. Utilizan el
cloisonismo. El resultado es una obra altamente decorativa.
En esta forma de pintar ha influido mucho el conocimiento del
arte primitivo y las estampas japonesas. Existe una voluntad de
sintetizar las formas. Son una síntesis entre el estilo
impresionista y el simbolista por lo que pueden ser
considerados simbolistas, por su espíritu.
Entre los pintores más destacados de Pont-Aven están
Emile Bernard: Bretones bailando en la pradera,
Charles Laval: Autorretrato,
Jacob Isaac Meyer Haan: Bretonas tejiendo cáñamo,
Paul Serusier: Naturaleza muerta con escalera,
Claude-Emile Schuffenecker: Los acantilados de Concarneau,
Cuno Amiet,
Louis Anquetin y
Roderico O’Connor.
Los nabis
acercamiento del impresionismo hacia el simbolismo
Los nabis son seguidores de las ideas estéticas de la escuela
de Pont-Aven, pero no pertenecen a la Academia, o son
desertores. Nabis significa profetas, en
hebreo. Intentaron que el Impresionismo se acercase al
Simbolismo, por lo que se les puede considerar simbolistas. Su
concepción estética es fundamentalmente decorativa, por lo que
lo que se plasma en el cuadro es un juego de sensaciones, más
que una construcción intelectual.
Utilizan colores planos, con un gran sentido estético. Tienen
una libertad absoluta a la hora de utilizar el color y las
composiciones. Usaron todo tipo de materiales en sus cuadros,
pintura, cola, cartón, etc., para diferenciar texturas, pero sin
llegar al
collage. Proyectaron vidrieras y usaron litografías y
grabados para expresarse.
Decoraron teatros, portadas de libros, revistas y cualquier
cosa que les solicitasen, trabajando por encargo. Esto implicó,
por un lado que sus obras fuesen ampliamente
El Simbolismo en la literatura
internacional
Los precursores literarios de esta corriente fueron el poeta
norteamericano
Edgar Allan Poe, que tanto influyó sobre
Charles Baudelaire, y los franceses
Arthur Rimbaud y
Paul Verlaine, llamados también "poetas malditos". El más
representativo fue
Stéphane Mallarmé (1842-1898), quien creó un lenguaje
hermético, cercano al antiguo
culteranismo español (Verlaine leyó y admiraba a
Luis de Góngora) y cercano a la sintaxis del inglés. Menor
importancia tuvieron
Auguste Villiers de l'Isle-Adam (1838-1889),
Prosper Mérimée (1803-1870), más conocido como narrador;
Gérard de Nerval, (1808-1855), poeta de trágico fin;
Joris Karl Huysmans (1848-1907), más conocido como escritor
del decadentismo;
Albert Samain (1858-1900),
Rémy de Gourmont (1858-1915),
Alfred Jarry (1873-1907), creador de la
Patafísica y más importante como autor teatral y como
precursor de la literatura de
Vanguardia;
Gustave Kahn (1859-1936),
Jules Laforgue (1860-1887), el primer introductor del
verso libre;
Maurice Maeterlinck (1862-1949), que creó el teatro
simbolista;
Stuart Merrill (1863-1915), Albert Mockel (1866-1945),
Jean Moréas (1856-1910), Henri de Régnier (1864-1936),
Adolphe Retté (1863-1930),
Paul Valéry (1871-1945), que pasó del Simbolismo a una
intelectualizada
poesía pura; el belga
Emile Verhaeren (1855-1916), también narrador, y
Francis Vielé-Griffin (1863-1937), entre muchos otros. En
otros países el Simbolismo tuvo también extensión: en Rusia, por
ejemplo, fue divulgado por
Alexandr Blok,
Fiódor Sologub,
Andrei Bely; en Suecia, el dramaturgo
August Strindberg recurrió a algunos de sus postulados, y en
el mundo hispanoamericano y español se difundió a través del
Modernismo.
Simbolismo literario hispanoamericano
y español
El simbolismo literario hispanoamericano y español, con
algunos importantes antecedentes peninsulares como
Gustavo Adolfo Bécquer y como
Salvador Rueda, se subsumió en un movimiento más general
conocido como
Modernismo que empezó en Hispanoamérica. Se encuentra
Simbolismo ya en los cubanos
Julián del Casal y
José Martí, en el colombiano
José Asunción Silva, en el mexicano
Manuel Gutiérrez Nájera y en otros autores posrománticos
hispanoamericanos;
Rubén Darío, gran introductor del Modernismo en España, lo
asimiló y difundió; en España lo cultivaron
Antonio y
Manuel Machado,
Juan Ramón Jiménez,
Francisco Villaespesa y
Ramón Pérez de Ayala entre los más importantes. En
Hispanoamérica se encuentra en el argentino
Leopoldo Lugones, en
Julio Herrera y Reissig,
José Antonio Ramos Sucre en
Ricardo Jaimes Freyre,
Amado Nervo,
Salvador Díaz Mirón,
Guillermo Valencia,
José María Eguren y en muchos otros autores modernistas.

Artes de España el simbolismo
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