La
pintura moderna tuvo movimientos precursores iniciados
en el siglo XIX, que son: El
impresionismo representado por
Claude Monet, el postimpresionismo, con autores como
Vincent Van Gogh y
Paul Cézanne y el neoimpresionismo, dentro del cual se
encuentra el
puntillismo de
Georges Seurat.
Luego se
inician comenzando desde el año 1900, nuevas
pinturas con pintores y creadores precursores, también
derivados de los
movimientos pictóricos modernos, y que darán lugar a las
primeras
pinturas contemporáneas.
Las vanguardias históricas que surgieron en los primeros
años del siglo XX fueron el
fauvismo, el
cubismo y el
futurismo.
Henri Matisse con el
fauvismo comienza las primeras polémicas pictóricas, con
el uso del color en sus cuadros colocados de forma ambigua.
Pablo Ruiz Picasso y el
cubismo deforman las figuras de la realidad, creando con
ellas formas planas y sin volúmenes, y como manipuladas
antes de ser pintadas. Emplean el collage, con el uso de
elementos y materiales extras en su mayoría recortes de
papel (de periódicos) pegados en conjunto con la pintura
creada. Del cubismo derivaron otros movimientos como el
purismo de Amédée Ozenfant y el orfismo de
Delaunay y Kupka.
En el
periodo de entreguerras surgió, en primer lugar, el
expresionismo, como corriente predominante en los Países
nórdicos, Alemania y Austria. Hasta tres generaciones de
expresionistas desarrollaron una
pintura representativa y comprometida con la realidad.
Dentro de un movimiento de la segunda generación
expresionista,
Der Blaue Reiter se encuentran
Vasily Kandinsky y
Paul Klee, que derivaron hacia la abstracción. En
efecto,
Vasily Kandinsky, con la
pintura abstracta, representaba el interior del ser y el
pensamiento, y que solo era posible a través de formas no
figurativas. Otra tendencia dentro de la abstracción es el
neoplasticismo, representado por
Piet Mondrian, quien crea una nueva forma de pintura
abstracta no figurativa, utilizando elementos y
figuras geométricas. La Revolución rusa tuvo también una
expresión artística inmediata en movimientos como el
suprematismo y el
constructivismo, antes de establecerse el
realismo socialista.
En este
periodo de entreguerras hay una línea de
pintura que da más rienda a la fantasía, a lo
irracional, lo onírico. Hubo precursores, como
Henri Rousseau o
Marc Chagall. Dentro de esta tendencia puede mencionarse
la
pintura metafísica de un
Giorgio de Chirico.
Marcel Duchamp, en el
arte
dada representan objetos reales de la vida diaria como
formas puramente artísticas. El
surrealismo, corriente que invade las artes en los años
1920, tiene también su manifestación pictórica,
diferenciándose entre los surrealistas abstractos como
Joan Miró y los figurativos como
René Magritte.
Después de
la Segunda Guerra Mundial, el centro del mundo pictórico se
traslada de París a Nueva York, ciudad que a partir de
entonces se constituye en el centro de las
artes plásticas. Allí surgió la corriente del
expresionismo abstracto, que tuvo en Jackson Pollock su
principal representante. Cultivó un nuevo estilo de pintura
abstracta, enfocado en la pintura de acción. Se enmarca
dentro de las tendencias informalistas y matéricas que se
cultivaron también en Europa, como el tachismo o el
informalismo.
Otros
pintores se enmarcan en tendencias neoconcretas y
tecnológicas, como Equipo 57 o la nueva abstracción
representada por Frank Stella y Barnett Newman. De aquí
derivan movimientos como el
Op-art (arte óptico) o el
arte cinético.
A partir
de los años sesenta se aprecia un regreso a lo figurativo, y
se habla de tendencias neorrepresentativas (o neoicónicas).
Dentro de ellas puede distinguirse el «art
brut» de Dubuffet,
Francis Bacon o el
pop art, que dio como figura destacada a Andy Warhol con
el
pop art se sitúa en las culturas en masas, entrando en
un mundo más comercial y
gráfico. Otras líneas creativas serán el
realismo social o el
hiperrealismo.
Se habla,
para todo este periodo de la segunda mitad del siglo XX, del
«colapso de la
pintura», en donde cada movimiento se subdivide en dos o
más estilos, surgiendo una técnica sucesiva, combinada y
derivada de la anterior, que corresponde a una pintura
contemporánea más avanzada y que se complica cada día, y en
donde la polémica en la
pintura es una característica principal en muchos de los
movimientos pictóricos actuales. Algunos críticos e
historiadores han escrito que la
pintura actual es una especie de mezclas o consecuencias
caóticas y colapsadas de las
pinturas anteriores conocido como el fenómeno pictórico
de
ismos. Los comportamientos artísticos plásticos se han
diversificado, hasta incluir happenings,
arte povera realizado con materiales de desecho, el land
art o arte ecológico, el
arte conceptual, el body art, el
arte digital, net.art, etcétera.
En la
actualidad (2007) las pinturas contemporáneas están siendo
subastados por altas sumas de millones de dólares (MDD), y
por las más prestigiosas galerías de
arte